Archive for March, 2008
Una de previsiones alarmistas. Elena Pisonero, responsable de Infraestructuras y Sector Público de la filial española de la consultora KPMG, estima que el estancamiento del sector inmobiliario residencial podría causar la pérdida de hasta 1.2 millones de puestos de trabajo a lo largo de los próximos dos años. Esta cifra incluye los perdidos en industrias auxiliares y otros empleos indirectos.
Según Pisonero, para construir una vivienda son necesarios dos empleos directos de media, cifra que sube a cuatro si consideramos los puestos de trabajo ligados directa o indirectamente a la labor constructiva, como instaladores, fontaneros y otras contratas.El enfriamiento de las ventas no ha sido el único motivo para que se haya llegado a la situación actual. Pisonero recalca que las principales promotoras ya habían previsto que era posible que se produjera un reajuste del mercado inmobiliario residencial, y que a finales de 2006 los grandes grupos del sector aceleraron sus proyectos de concentración para intentar darles salida.
Esto ha favorecido que coincida ese reajuste con un elevado número de viviendas a la venta, y a que la cartera de estas constructores se encuentren con un desfase de unos dos años, que es el periodo medio para completar una promoción.Las repercusiones en el empleo sólo podrán ser absorbidas en parte por la obra civil o la construcción no residencial, recalca la responsable. Más si tenemos en cuenta que, como ya dijimos, este no va a ser el mejor año para la obra pública. La conclusión es que más le vale a nuestra economía que diversifique de una vez sus sectores productivos, y deje de basarse tanto en el ladrillo.
Pisonero piensa que de esta crisis saldrán mejor paradas las grandes constructoras, cuyas carteras están mejor diversificadas e internacionalizadas, y por tanto menos expuestas a los vaivenes de la economía nacional. Aunque claro, que digo yo que la internacional tampoco es que esté muy estable, especialmente si tus inversiones están en dólares. Y ser grande tampoco es garantía, puesto que un problema de liquidez puede dejar en serios apuros incluso a las más grandes, como se está viendo en estos meses.
Fuente: Alkar
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March 31st, 2008
La concesionaria se incorpora a un consorcio en el que también participan Isolux, Citi, UBS y Santander. La subasta, a finales de abril, podría superar los 10.000 millones de euros.La sequía de crédito en el mercado de capitales ha obligado a reconfigurar los intereses empresariales españoles por la mayor privatización de una infraestructura en EEUU: la autopista Pennsylvania Turnpike, de 800 kilómetros de longitud. Si no se producen cambios de última hora, el Estado norteamericano, asesorado por Morgan Stanley, recibirá a finales de mes las ofertas de los consorcios precalificados en 2007 e, inmediatamente, se conocerá al vencedor de la subasta, que podría batir un nuevo récord en el sector de las concesiones al superar los 10.000 millones de euros.
Inicialmente, estaban previstas cuatro ofertas, de las cuales tres estaban lideradas por compañías españolas. Pero el endurecimiento de las condiciones crediticias ha provocado un cambio de planes. Abertis, el grupo de infraestructuras controlado por Criteria y ACS, tenía previsto pujar junto a varias instituciones financieras (los canadienses Borealis y Deutsche Bank). Finalmente, se ha hecho un hueco en la alianza que encabezan los grupos constructores ACS e Isolux y los bancos Citi, UBS y Santander. También ha adquirido una participación del consorcio el fondo Babcock and Brown, que es socio de Abertis en la concesionaria lusa Brisa.
La suma de fuerzas de ACS y Abertis crea un precedente entre la constructora y su participada, ya que se trata de la primera vez que ambas acuden juntas a una privatización en el exterior. Las dos compañías tienen presente las dificultades para justificar ofertas por separado en el mercado internacional de infraestructuras, ya que muchas Administraciones licitadoras, incluida España, prohiben la competencia entre compañías vinculadas.
El otro consorcio español lo encabeza Cintra, filial de concesiones de Ferrovial. Participa junto al banco australiano Macquarie, compañero de viaje en otros grandes proyectos en el país, como las autopistas Chicago Skyway o la Indiana Toll Road. La tercera oferta está liderada por la australiana Transurban, que se ha aliado con Goldman Sachs.
En el camino se han quedado otras alianzas relevantes que no han cumplido, en principio, con las exigencias del licitador. Entre ellas, destaca la descalificación de Global Vía, la filial de concesiones de FCC y Caja Madrid, y de OHL.
Por otro lado, Abertis celebra mañana su junta general de accionistas, marcada por la salida de Caixa Catalunya de su accionariado la semana pasada. El jueves, la caja vendió a Criteria y ACS un 4%. Un día después, Caixa Catalunya vendió otro 1,5%, que adquirió Abertis. El grupo de infraestructuras preveía designar mañana al sustituto en el consejo de Josep María Loza, hasta el mes pasado director general de Caixa Catalunya. Sin embargo, la nueva situación de la caja catalana podría provocar su salida del consejo. “No tiene demasiado sentido que sigamos en el consejo”, reconocen fuentes de Caixa Catalunya, informa Ignasi Pujol.
Fuente: www.expansion.com
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March 31st, 2008

Es lo que afirma Julián Nuñez, la voz de las grandes constructoras.Como director gerente de Seopan, la patronal de estas compañías, conoce hasta el último dato del sector, sus fortalezas y debilidades, la memoria histórica que otorga llevar dos décadas cimentando este negocio y los retos que deberá seguir afrontando en el futuro. Un currículum vitae que le confiere la autoridad necesaria para hablar de esa crisis que tantos titulares está dando y tantos miedos despierta.
¿Realmente se va a destruir un millón de empleos en la construcción, como se está diciendo?
A mí me parece que no. ¡Sería tremendo para la economía! Además, hay que medir la pérdida de empleo en un año completo. En la crisis de 1992 a 1996, en el peor momento no llegamos a 200.000 pérdidas de empleo en el ejercicio completo, y entonces la construcción de vivienda se redujo a la mitad, la situación económica era durísima, cayó la obra civil… Hoy tenemos una posición mucho más fuerte.
¿Quiere decir que no hay crisis?
No veo que vaya a haber una gran crisis, una catástrofe, pero sí una desaceleración clara, sobre la que es preciso esperar a que termine este primer trimestre de 2008, que nos va a decir realmente cuál es la situación. Además, ante la duda, el mejor indicador es el consumo de cemento, cuya evolución es paralela a la gráfica de la población ocupada -afirma mientras enseña unos gráficos que respaldan sus palabras-. Y Oficemen -la patronal de las cementeras- prevé una caída de su producción este año de entre el 5 y el 10%.
Entonces, por pura regla de tres, la construcción caerá entre el 5 y el 10%.
Eso podría pasar. En concreto, este año va a ser un ejercicio de transición, con una ralentización que podría llegar al 15% debido al parón de las elecciones. Por eso, el nuevo Gobierno deberá ponerse en marcha desde el primer día; hace falta que en 2008 haya proyectos que puedan ponerse en marcha en 2009.
¿Cómo se van a financiar los proyectos ante la progresiva disminución de los fondos europeos?
La gran asignatura pendiente es la participación del capital privado en las infraestructuras porque, aunque el Estado mantenga su nivel de inversión (1,51% sobre el PIB nacional), la aportación de los fondos europeos se va a reducir a la mitad (del 0,42 al 0,24%). Por tanto, si queremos mantener los niveles de inversión, hace falta conseguir financiación para 21.300 millones de euros hasta 2012.
¿Y cómo van a conseguir esa financiación con la actual crisis crediticia?
Los bancos sí dan crédito a las infraestructuras, para ellos es una actividad de negocio fundamental, porque lo que financia la concesión es la propia concesión. Además, las entidades apostarán cada vez más por estas actividades, ya que al bajarles el crédito hipotecario necesitan una vía de escape.
¿La financiación privada también serviría para acelerar las obras del AVE, por ejemplo?
En el sector ferroviario es muy difícil la financiación privada. Los ferrocarriles británicos se privatizaron al cien por cien y han tenido serios problemas, porque cuenta con unos gastos de personal, mantenimiento tecnológico, etcétera que no se pueden trasladar fuera del sector público. Otra cosa es que la infraestructura la construya y mantenga el sector privado.
La financiación privada debe enfocarse más hacia proyectos de carreteras, medio ambiente, sobre todo plantas desaladoras y depuradoras, e infraestructuras sociales, como colegios, cárceles, edificios públicos. Además, sería una alternativa a la posible recesión de la construcción: si los Ayuntamientos van a tener menores ingresos por viviendas, con la financiación privada tendrán menos gastos de inversión inicial para seguir afrontando las infraestructuras sociales que necesitan.
¿Qué opina de la polémica desatada en Cataluña por las obras del AVE y la rescisión del contrato a OHL, miembro de Seopan?
Lo que ha ocurrido en Barcelona es un ejemplo de los problemas que ocurren cuando los fallos técnicos se llevan a la política. Hay que dejar que los técnicos hagan su trabajo. El grupo constructor (OHL) es ejemplar y tampoco creo que el Ministerio de Fomento haya querido echarle la culpa; pero los problemas técnicos existen.
¿Considera que debería eliminarse el Ministerio de Vivienda?
Puede tener sentido si se le dota de competencias, aunque también podría integrarse dentro de Fomento, como en su momento estaba Medio Ambiente.
Fuente: www.eleconomista.es
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March 29th, 2008
Un bosque de grúas rodea todavía el enorme complejo inmobiliario de Francisco Hernando en Seseña (Toledo), a media hora de distancia en coche de Madrid. Pero con el estallido de la burbuja inmobiliaria española, el plan de Hernando para construir el Manhattan de La Mancha parece ahora un sueño quijotesco.En la cúspide del frenesí constructor en España, Hernando, un magnate de la construcción que ha pasado de la pobreza a la riqueza, obtuvo el permiso para construir 13.500 nuevas viviendas en las áridas y secas llanuras de Castilla.
Se iban a construir 280 bloques de pisos en torno a suntuosos jardines, piscinas y un lago, incluso aunque Seseña sufre cortes de agua todos los veranos. El complejo residencial se anunció como uno de los más grandes de España, y se comercializaba entre jóvenes familias cuya economía no les permitiera vivir en Madrid.
Hernando, que se negó a ser entrevistado, está siendo investigado por un presunto caso de corrupción en el proceso de planificación del proyecto. El empresario entró en escena para amasar una fortuna transformando 180 hectáreas de matorrales en una ciudad dormitorio de Madrid. La restricción crediticia internacional, sin embargo, podría haber hecho añicos esas esperanzas. De los 13.500 pisos previstos, sólo se han vendido 2.500. Otros 2.500 se están terminando, pero no está claro si los nuevos propietarios querrán mudarse allí.
“Los precios de la propiedad están cayendo, y algunos de los nuevos propietarios se ven atrapados en una situación en la que el valor de su vivienda es menor del que van a pagar por ella”, explica Manuel Fuentes, el alcalde de Seseña. “Es probable que muchos compradores prefieran perder sus depósitos en lugar de asumir las hipotecas”.
Caída de precios
El grupo inmobiliario de Hernando aún comercializa el complejo de Seseña, pero la caída de los precios de la vivienda y las condiciones más estrictas de crédito están llevando a la quiebra a muchas promotoras. Las cuatro primeras inmobiliarias españolas han registrado una caída del 60% en las ventas sobre plano. Además, según el Instituto Nacional de Estadística, las compras de viviendas construidas descendieron en enero un 27% frente al mismo mes del año anterior.
Asprima, la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid, calcula que los precios de la vivienda caerán un 8% este año, después de una década en la que el valor de la propiedad se duplicó. Como resultado, las previsiones apuntan a que este año sólo se construirán 300.000 nuevas viviendas en España frente a las 760.000 de 2006.
Asprima estima que, de aquí a finales de 2009, se recortarán 700.000 puestos de trabajo en el sector de la construcción. Se teme que si la crisis del sector se agrava, acabe por afectar negativamente al sistema financiero, cuyos préstamos relacionados con la industria inmobiliaria representaban el 60% de la suma global de créditos a finales de 2007, según los datos del Banco de España.
La crisis inmobiliaria también está afectando al superávit fiscal, que en los dos primeros meses del año se ha hundido hasta el 0,8% del producto interior bruto desde el 2% en 2007, como consecuencia de un descenso de los ingresos por el IVA y de un excesivo incremento en el pago de prestaciones sociales.
Fuente: www.expansion.com
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March 29th, 2008
Como la mayoría de sus competidores, la inmobiliaria Aisa está removiendo todos sus cajones en busca de fondos. Tras poner en marcha un plan de desinversiones, la compañía liderada por Genís Marfà, que tiene el 27,089% del capital, mantiene contactos con empresas y grupos inversores que podrían incorporarse a su capital.Según fuentes cercanas a la inmobiliaria, Aisa pretende obtener liquidez para proseguir con su actividad durante un año. El presidente de la compañía admitió ayer estas negociaciones, aunque precisó que “los títulos están baratos y se han dirigido a nosotros algunos grupos y fondos internacionales”.
Fuentes del sector aseguran que es la propia empresa la que busca esta salida ante la falta de liquidez para hacer frente a sus compromisos. Con una capitalización de 73 millones de euros, Aisa cerró ayer a 2,45 euros, un 12,9% más que la sesión anterior. El deterioro del valor de los activos de Aisa ha sido la causa de las abultadas pérdidas con las que la inmobiliaria cerró 2007. Los número rojos de la empresa se situaron en 133,77 millones de euros, frente a lo 8,57 millones ganados en 2006. La deuda financiera del grupo ascendía a 494,51 millones al cierre de 2007.
Por su parte, la inmobiliaria barcelonesa Fbex atraviesa también una situación complicada. La empresa trata de renegociar una deuda de 1.800 millones de euros con la banca para esquivar el concurso de acreedores, según informó ayer La Vanguardia.
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March 28th, 2008

El equipo de auditores de Habitat ha permanecido a la espera de que la compañía llegase a un acuerdo con las entidades financieras acreedoras para refinanciar su deuda. La consultora PricewaterhouseCoopers ha detectado unos números rojos de 444,34 millones de euros en las cuentas de Habitat del ejercicio 2007, una cifra que coloca a la compañía en situación de “quiebra técnica”, según han explicado fuentes cercanas a la inmobiliaria.
Estas pérdidas eran conocidas por las 39 entidades financieras acreedoras con las que Habitat ha pactado la refinanciación de una deuda de 1.586 millones de euros. El acuerdo con la banca incluía, además, medidas para fortalecer los fondos propios de la inmobiliaria, que eran negativos.
Exigencia
La banca exigió que Ferrovial –que controla un veinte por ciento de Habitat– convirtiese en participativo un préstamo subordinado de 225 millones de euros, que la compañía de la familia Del Pino contrajo como consecuencia de la venta de su división inmobiliaria a Habitat a finales de 2006. Esta medida “ha permitido reequilibrar los fondos propios de Habitat y compensar las pérdidas”, explicaron ayer fuentes cercanas a la empresa, que añadieron que “las cuentas se han cuadrado con la operación de Ferrovial”.
La adquisición de la división inmobiliaria de Ferrovial permitió a Habitat multiplicar su tamaño. La empresa resultante tenía previsto facturar cerca de mil millones de euros anuales, con unos fondos propios de seiscientos millones de euros, según los últimos datos facilitados por la compañía.
Los fondos propios del grupo cerrarán 2007 con un valor inferior al previsto, teniendo en cuenta el cambio de ciclo del sector inmobiliario. La empresa estaría en causa de disolución si existiesen pérdidas que dejasen reducido el patrimonio a una cantidad inferior a la mitad del capital social.
Razones
Igual que le ha sucedido al resto de sus competidores, el resultado de Habitat se ha resentido por el cambio de ciclo del sector inmobiliario, que ha traído consigo una reducción de las ventas de pisos. A esta situación hay que sumar, además, una desvalorización de sus activos por la entrada en vigor de la nueva Ley de Suelo, así como la elevada carga financiera derivada de la deuda con los bancos. Solamente la operación corporativa llevada a cabo a finales de 2006, requirió contraer un préstamo sindicado de 1.745 millones de euros con un grupo de 39 bancos.
El acuerdo de refinanciación con la banca incluye tanto este macrocrédito como otros préstamos anteriores. A cambio de que Ferrovial haya aumentado su vinculación con Habitat con la conversión del crédito subordinado de 225 millones y una inyección de liquidez mediante la compra de activos, las entidades financieras han ampliado el periodo de carencia del principal.
A partir de 2010, Habitat comenzará a devolver el grueso de su deuda, con un primer pago de cien millones de euros ese año.
Hasta entonces, la inmobiliaria sólo deberá hacer frente al pago de intereses, aunque, a finales de 2008, la empresa tiene que devolver cincuenta millones de euros. El acuerdo de refinanciación, que contempla que el cien por cien de la deuda se haya satisfecho en 2014, no libera a Habitat, ya que los intereses equivalen a 120 millones de euros anuales, es decir, el siete por ciento del pasivo de la inmobiliaria, tal y como adelantó EXPANSIÓN el pasado 19 de marzo.
Despidos
Para ajustar aún más los costes de la compañía, Habitat presentó ayer un expediente de regulación de empleo (ERE) ante el Departamento de Trabajo de la Generalitat para despedir a parte de su plantilla, según explicaron fuentes de la empresa. Este decidión ha sido tomada, según las mismas fuentes, por Figueras y pretende conseguir una “estructura adaptada a la realidad del mercado para cumplir el plan de viabilidad y superar la crisis”.
Fuente: www.expansion.com
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March 28th, 2008
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